miércoles, 5 de octubre de 2016

Entrada VII: Historia de la Psicología Ambiental


La Psicología Ambiental empieza a establecerse como disciplina a partir de 1960, pero antes de esta fecha es importante reconocer algunos antecedentes. Como por ejemplo La Escuela de la Gestalt, que al tener en cuenta una concepción holística para explicar la conducta, permitió dar un salto cualitativo en la materia. También, los estudios que realizaron  Roethlisberger y Dickson en 1939, para averiguar cómo impacta el medio físico sobre la conducta, fueron un valioso aporte. 
Los psicólogo Egon Brunswik y Kurt Lewin tuvieron la mayor influencia sobre el nacimiento de esta disciplina. Brunswik en 1943, utilizó el término Psicología Ambiental por primera vez y enfatizó en el papel activo de las personas en la estructuración del ambiente. Lewin por su parte, valoró la importancia de la representación interna del entorno, que se produce en las personas cuando se mueven a través del espacio. Pero a pesar de la importancia que tuvieron estos trabajo para la constitución de la Psicología Ambiental, no se consideran como parte de ella.
Luego de la mitad de los años cuarenta, cuando aparecieron varios investigadores que marcaron el campo desde donde surgiría definitivamente la Psicología Ambiental. En 1948, el psicólogo Edward Chace Tolman realizó sus trabajos sobre mapas cognitivos. Este concepto tendría un fuerte desarrollo posterior a través de las investigaciones de Kevin Lynch. En 1957 el psiquiatra Humphry Fortescue Osmond, estudió la manera en cómo la distribución del mobiliario facilita o dificulta la interacción entre sujetos que están en la misma estancia. Para 1959, el antropólogo Edward T. Hall escribía The Silent Language, donde mostraba la utilización del espacio en diferentes culturas. Y en ese mismo año, el profesor de psicología Robert Sommer publicaba sus estudios sobre el espacio personal.
Finalmente, a partir de la década de los sesentas, la Psicología Ambiental empieza adquirir identidad propia dentro de la psicología, iniciando así su periodo de institucionalización. La aparición de las revistas: Journal of Environmental Psychology y Human Behavior and Environment: Advances in Theory and Research, Handbook of Environmental Psychology, contribuyó para que después de 1980 fuera posible hablar de la Psicología Ambiental como una disciplina establecida.

(Bilbao Candelaria)

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